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¡ PREVENIR ! Algunas enfermedades de los ojos no dan síntomas, quien las padece no se entera hasta que se pierde la visión, y en ese momento ya es tarde. Estas enfermedades si se detectan a tiempo, cuando el paciente no nota nada, se puede poner solución y evitar la pérdida de visión.
¿Nuestro hijo ve bien?
Si eres mayor de 40 años
Si eres miope
Si eres diabético
Si tienes familiares con problemas de visión
Medidas de higiene ocular - Evita los accidentes laborales - Los cuidados en el verano - Si viajas al trópico - Urgencias oftalmológicas
¿Nuestro hijo ve bien?
Es fundamental tener la seguridad de que el niño vea bien por cada uno de los ojos, y que esta visión sea similar en ambos ojos. Pequeños defectos visuales de la infancia pueden provocar muy mala visión en uno de los ojos para el resto de la vida. Es misión del oftalmólogo y responsabilidad de los padres descubrir y tratar los problemas visuales de la infancia para poder solucionarlos y evitar pérdidas definitivas de visión. Algunas observaciones indican cómo ve el niño. Los niños tienen una visión normal ligéramente inferior a la del adulto.
En condiciones normales un
niño: -menor de 1 mes - cierra los ojos si le acercamos una linterna; -entre 1-2 meses - mira a la linterna y a una mano que se mueva despacio; -entre los 2 y 4 meses - sigue con los ojos cada vez más objetos en movimiento y comienza a jugar con su mano; -entre los 5 y 6 meses se dirige a los juguetes con precisión y los coge.
En niños mayores de 5 años algunos signos sugieren posibles problemas: -Se acerca o aleja demasiado cuando lee -Se cansa al leer -Se frota mucho los ojos,
pero en muchas ocasiones no se nota absolutamente nada, porque el niño ve bien por uno de los ojos, y sólo en una exploración oftalmológica se descubre un defecto visual del otro.
Situaciones de riesgo, en las que los problemas visuales son más frecuentes. -Defectos visuales en los padres - Problemas durante el embarazo - Prematuros - Lagrimeo continuo - Párpado caído - Ojos desviados -Lee con la cabeza inclinada hacia algún lado - “Guiña” ambos ojos cuando fija la mirada en algo alejado - Ojos enrojecidos y llorosos - Se queja de dolor de cabeza - Le molesta el sol y tropieza al entrar en sitios oscuros.
Los defectos visuales son responsables de muchos fracasos escolares. En esta etapa de la vida, se ponen de manifiesto muchos defectos refractivos y otras enfermedades oculares menos frecuentes.
ALGUNO PROBLEMAS VISUALES EN LA INFANCIA
OJO VAGO Es la principal causa de mala visión en menores de 40 años. Lo padecen aproximadamente 1 de cada 20 personas. L a probabilidad de padecerlo es mayor si otros familiares padecen hipermetropía, estrabismo y otros defectos visuales. Es un tipo de baja visión provocado por falta de desarrollo neurosensorial en los primeros años de vida. El niño nunca es consciente de ver peor por uno de los ojos y nunca se da cuenta. Solo el chequeo ofttalmológico “a tiempo”, en la primera infancia, logra la detección precoz y permite tratarla y recuperar la visión. Después los 8 años de edad la pérdida de visión suele ser irecuperable.
PTOSIS Se denomina así al párpado superior caído, que tapa más de 2 milímetros del círculo coloreado del ojo. En ocasiones aparece en los recién nacidos asociado a una mancha de color vinoso. Si el párpado llega a ocluir la pupila, -el círculo negro- será causa también de pérdida de visión.
LAGRIMEO Muy frecuente en las primeras semanas de vida. Es consecuencia de que el desagüe natural de las lágrimas no está completamente formado aún y se resuelve casi siempre en pocas semanas. Puede complicarse con episodios de conjuntivitis y en raras ocasiones no resolverse de forma espontánea y requerir un sondaje de las vías de drenaje. En situaciones extremas es necesario otro tipo de intervenciones más complejas como la Dacricistorrinostomía, esto es escepcional.
ESTRABISMO “falta de paralelismo entre ambos ojos” Afecta aproximadamente a 1 de cada 50 personas y suele provocar mala visión en uno de los ojos. En ocasiones es muy evidente, un ojo está muy desviado. En otras es muy difícil de detectar, incluso para profesionales, y en estos casos se producen las mayores pérdidas de visión. Pseudoestrabismo: Condición generalmente provocada por un puente nasal muy ancho que hace que parezca que el niño cruce los ojos aunque los tenga perfectamente rectos. Esto suele desaparecer a medida que el niño crece.
MIOPÍA Los niños con miopía ven bien los objetos próximos pero desenfocados los objetos más alejados. La miopía es muy poco frecuente en los bebés y en los párvulos suele aparecer ya en escolares.
HIPERMETROPÍA Estos niños tienen una buena visión lejana pero necesitan hacer un gran esfuerzo para enfocar los objetos próximos. En esta situación los niños tienden a rechazar la lectura. Es normal que los niños pequeños sean ligeramente hipermétropes.
ASTIGAMTISMO Es la consecuencia de tener la cornea irregular. Se ven las cosas algo desdobladas como con sombra a todas las distancias.
BLEFARITIS (Párpados hinchados) Es una inflamación de las glándulas sebaceas del párpado. CONJUNTIVITIS (ojo rojo) Es un enrojecimiento de la parte blanca de los ojos que generalmente va asociado con un lagrimeo excesivo, secreción viscosa y sensación de tener un cuerpo extraño dentro del ojo. ABRASIÓN CORNEAL Generalmente son provocadas por arañazos en la cornea que son muy dolorosos y generalmente van asociados a un excesivo lagrimeo y sensibilidad extrema a la luz. Muy poco frecuentes en niños: Cataratas: Opacidad en el cristalino (o lente interna del ojo). Las cataratas en los niños no son frecuentes y no están relacionadas con las cataratas de los adultos. Su detección y tratamiento temprano es crucial para el desarrollo normal de la visión del niño. Glaucoma: Presión intraocular elevada. Si no se trata puede conducir a la ceguera total. Los síntomas más frecuentes son extrema sensibilidad a la luz, lagrimeo, dolor persistente, engrandecimiento del ojo, cornea opaca y espasmos parpebrales.
LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES
Solo la detección a tiempo de problemas visuales en los primeros años de la vida permite tratarlos adecuadamente y evitar pérdidas definitivas de visión. En niños mayores de 8 años ya no es posible recuperar la visión pérdida. Siempre ante cualquier sospecha acude a tu oftalmólogo o pediatra. Niños normales, sin síntomas ni factores de riesgo, deben ser valorados por el oftalmólogo a los 4 años de edad. ¿Sabías que existe un tipo de tratamiento para que tu hijo miope mayor de 12 años pueda ver bien todo el día sin gafas ni lentillas? Infórmate.

SI ERES MAYOR DE 40 AÑOS A partir de los 40 años de edad hay riesgo de padecer una serie de enfermedades que no dan síntomas y provocan pérdida de visión irrecuperable. Si se detectan a tiempo, antes de que den síntomas, estas enfermedades pueden tratarse y evitar perder la visión. Las enfermedades más frecuentes de este grupo son: glaucoma crónico, degeneración macular asociada a la edad y retinopatía diabética
Glaucoma crónico Se denomina así a un proceso de deterioro progresivo del Nervio Optico. provocado en muchos casos por una presión intraocular elevada. Afecta a 2 de cada 100 personas mayores de 40 años y en personas mayores de 70 años afecta a más del 10%. La posibilidad de padecerlo es mayor si otros familiares lo tienen o si padecen otros problemas oftalmologicos como miopía o en personas con diabetes e insuficiencia vascular. Quien lo padece no nota nada durante meses o años hasta que pierde la visión central, En ese momento tiene ya perdida la prácticamente toda la visión y no se puede hacer nada. Una revisión adecuada en los meses y mejor años anteriores lo hubiese detectado, se hubiera tratado y conservaría su visión normal.
Deneneración macular asociada a la edad Se trata de un deterioro progresisvo de la mácula que es la estructura que nos permite ver los detalles finos, leer, conducir... Se asocia fundamentalmente a la edad elevada y en menor medida a otros hábitos alimenticios, tabaco... Llega a afectar al 30% de personas mayores de 75 años y aumenta con la edad. Es la principal causa de ceguera de nuestra población anciana. Durante años quien lo padece no nota nada. Los primeros síntomas suelen consistir en ver los objetos ligeramente deformados o con alguna mancha por delante . En poco tiempo evoluciona a la perdida de la visión central, manteniendo la periférica, es decir no permite ver lo que tenemos enfrente, las caras, lectura... pero si lo de alrededor. Un tratamiento a tiempo permite conservar visión central en muchos casos.
Retinopatía diabética Se trata de un deterioro de toda la retina generado por el daño vascular que provoca la diabetes. Es la principal causa de ceguera en nuestra población en personas con menos de 75 años. Aproximadamente 5 de cada cien diabéticos están en situación de ceguera legal. El tratamiento a tiempo consigue mantener una visión suficiente en la mayoría de los casos. A pesar de todo, aproximadamente la mitad de los diabéticos no visitan al oftalmólogo.
SI ERES MIOPE
Los ojos miopes, fundamentalmente los que tienen o han tenido más de 5 dioptrías –independientemente de que estén operados o no- tienen defectos estructurales y más probabilidad de padecer otros problemas oftalmológicos.
- Moscas volantes - Las cataratas les aparecen a una edad más temprana que a los ojos no miopes - El riesgo de tener Desprendimiento de retina es mayor - Es más probable que tengan glaucoma - La coroidosis miópica, membranas neovasculares, agujero macular atrofia coriorretiniana… son otros problemas graves que pueden padecer los ojos miopes y provocar la pérdida de la capacidad de leer.
SI ERES DIABÉTICO
Aproximadamente 5 de cada cien diabéticos están en situación de ceguera legal! El diabético, al cabo de los años acaba teniendo lesiones en la retina que le van a deteriorar su visión. Estas lesiones se deben detectar en cuanto aparecen antes de que se note ningún síntoma y realizar las revisiones que estipule el oftalmólogo.El tratamiento a tiempo consigue mantener una visión suficiente en la mayoría de los casos. A pesar de todo, aproximadamente la mitad de los diabéticos no visitan al oftalmólogo.
SI TIENES FAMILIARES CON PROBLEMAS DE VISIÓN Muchas enfermedades de los ojos son hereditarias. Quiere decir que si las han padecido alguno de la familia el resto de familiares tienen un riesgo alto de padecerlas también. No todos los miembros de la familia las van a padecer. Las más importantes por su frecuencia son: - Desprendimiento de retina - Glaucoma crónico Otras muchas enfermedades oculares también lo son, pero son menos frecuentes y el oftalmólogo informará en cada caso.
MEDIDAS DE HIGIENE OCULAR El cuidado de los ojos comienza con una alimentación adecuada, una dieta equilibrada que aporte todos los nutrientes conocidos. Actualmente se valora enriquecer la dieta con antioxidantes y alimentos con omega 3. Evitar el tabaco y el control de la tensión arterial son también factores que evitan problemas en los ojos
cuida la salud ocular de tus hijos: - Advertir a los niños de los peligros de jugar con fuegos artificiales, petardos y bengalas. - Usar las gafas o cascos necesarios para su seguridad durante la práctica de deporte. - Realizar exámenes oculares periódicos. - Usar visera o gafas de sol cuando esté expuesto al sol (los niños son más sensibles a los daños de los UV dado que su cristalino es más claro que el del adulto). - Mantenga a los niños menores de 6 meses fuera de la luz directa del sol. - Tener cuidado de que no se frote los ojos si le entra un cuerpo extraño para evitar que se arañe la cornea. - Evitar que juegue con productos químicos abrasivos.
Accidentes laborales son una de las principales causas de traumatismos oculares. Actualmente cada actividad laboral tiene bien establecidas las precauciones a tomar en el trabajo y no se suelen respetar! Si usas lentes de contacto es imprescindible tener especial cuidado con la asepsia. 4 de cada 10.000 usuarios padecen infecciones corneales graves que generan deterioro de visión Cuando trabajes con el ordenador y en ambientes con aire acondicionado, procura parpadear y si notas sequedad utiliza lágrimas artificiales.
Los cuidados de los ojos en el verano:
Renunciar al deseo de conseguir un buen bronceado es difícil para muchas personas. el bronceado es un símbolo de salud, moda y atractivo. Y muchos sabemos los peligros de exponerse al sol para la piel, para el cabello, pero no debemos olvidar nuestros ojos. La adopción de medidas de precaución con respecto al sol depende únicamente de nosotros y de la información que tengamos. Muchas personas siguen únicamente aquellas medidas de protección que no entran en conflicto con las modas o normas sociales pero podemos tener un bronceado precioso sin necesidad que nuestra piel y nuestros ojos sufran . Este verano podemos cambiar nuestros hábitos y costumbres con unos simples consejos:
- Use lentes de protección solar homologadas los días que en los que haga mucho sol. - Las largas exposiciones al sol incrementan el riesgo, sequedad e irritabilidad, y la aparación de quemaduras de la superficie ocular (Queratoconjuntivitis actínica). Si nota sequedad en los ojos póngase lágrima artificial.- Nunca mire directamente al sol, ni siquiera en los días nublados, las radiaciones U.V pueden causar daños irreversibles a los ojos. Se han relacionado la aparición de cataratas, tumoraciones de la conjuntiva (pterigium) y lesiones de la retina (Degeneración Macular Asociada a la Edad o DAME), con la exposición excesiva a la radiación ultravioleta. - No tome el sol con lentes de contacto, y si lo hace asegúrese que tengan filtro para rayos ultravioletas. - Si se baña en piscinas procura usar gafas protectoras ya que el cloro puede irritar los ojos y puede también ser vehículo de transmisión de infecciones oculares.. - En verano es frecuente contraer conjuntivitis y otros tipos de infecciones oculares, acuda al oftalmólogo.
Al practicar deportes en los que se usan pelotas o bolas, máxime si tienen un diámetro pequeño, es conveniente utilizar gafas de protección para evitar graves traumatismos.
Y si viajas a zonas tropicales debes saber….
Cuando pensamos en el trópico solemos asociarlo con playas paradisíacas donde el mar refleja un fondo azul turquesa casi mágico. Sin embargo, el infierno se disfraza de belleza en las áreas tropicales. La población que habita las áreas tropicales están sometidas a largos días de sol, con la consiguiente sobre exposición a los dañinos rayos UVA. También, las altas temperaturas y la humedad del trópico favorece el hábitat natural de insectos transmisores de enfermedades, sobre todo de parásitos, pero también de hongos, virus y bacterias. La tradición cultural de muchos pueblos tropicales hace que convivan muy intensamente con animales domésticos o que incluyan en sus comidas o remedios caseros a productos derivados de animales salvajes sin control sanitario, favoreciendo las llamadas zoonosis o enfermedades transmitidas de animales a los seres humanos. Para colmo, las áreas tropicales suelen tener índices socioeconómicos y sanitarios muy bajos en muchos casos, suelen soportar bolsas de sobrepoblación cuya pobre escolarización y falta de infraestructuras conllevan mala higiene que eternizan problemas en teoría relativamente fáciles de controlar. Los ojos no escapan a todos estos factores y sufren las consecuencias de vivir en dichas áreas. El auge del turismo a dichas áreas ha traído como consecuencia un aumento de casos de las denominadas ”enfermedades tropicales” en nuestros centros sanitarios, lo que supone muchas veces un reto diagnóstico.
Los largos dias de sol de las zonas tropicales suponen un sobre exposición a los rayos UVA, tóxicos para los ojos. Esto, junto a las malas condiciones de vida y la mala alimentación colaboran en estas áreas en la aparición de las cataratas y las degeneraciones maculares. Las cataratas bilaterales no intervenidas suponen hasta el 75% de las causas de ceguera en el trópico.
La enfermedad corneal es la segunda causa de ceguera en zonas tropicales detrás de la catarata. Afecta principalmente a niños expuestos a múltiples agentes infecciosos, ante los que se encuentran desprotegidos debido a la falta de un sistema de sanidad básico. En grupos de alto riesgo de zonas tropicales, la incidencia de ceguera infantil debido a problemas corneales llega a ser de hasta 20 veces mayor que la de zonas desarrolladas. Las causas de ceguera corneal son múltiples. El tracoma endémico es la principal causa. Requiere tratamientos antibióticos en los ojos, mejora de las condiciones sanitarias e higienicas y campañas contra la promiscuidad sexual. La xeroftalmia es una enfermedad corneal que cursa con sequedad extrema del ojo que puede ser de tal gravedad que lleve a la perforación ocular. Se debe a un déficit de vitamina A por mala alimentación. El sarampión, el herpes simplex y las erosiones corneales que se infectan por bacterias u hongos e incluso por amebas son también causas frecuentes de ceguera. Incluso hoy dia se dan casos de lepra ocular y de gonococia del recién nacido en estas zonas, pudiendo causar la ceguera. Como se puede ver, existe una gran correlación entre las míseras condiciones de vida de las zonas tropicales y la incidencia de ceguera.
El ya mencionado tracoma es la primera causa mundial de ceguera de causa infecciosa. Se debe a una infección crónica de los ojos por una bacteria denominada Clamidya Trachomatis, presente en la mayor parte del continente africano, asia y centroamérica. Hay que recordar que incluso en zonas del sur de España ha habido zonas endémicas con tracoma hasta no hace muchos años, aunque hoy día esta erradicada en nuestro país. En zonas endémicas de Africa, hasta un 7% de la población está infectada, aunque solo un cuarto de los portadores tiene activa la enfermedad. Los pacientes que presentan la enfermedad más activa son aquellos que conviven largo tiempo con personas infectadas y con enfermedad en activo y en donde las condiciones sanitarias son muy deficientes, con pobre acceso a letrinas y agua corriente. En tales condiciones, sí se recomienda un tratamiento antibiótico preventivo de las personas en contacto con enfermos activos. El tracoma produce cambios en la conjuntiva y pestañas de los párpados, que al endurecerse lesionan la córnea por el continuo roce que producen, acabando en la formación de cicatrices tanto del párpado como de la cornea que terminan produciendo la ceguera tras años de sufrimientos y dolores oculares.
La oncocerquiasis representa un serio problema de salud pública en el Africa tropical y en partes de América Central, del Sur y en el Yemen. La enfermedad se la conoce también como la “ceguera de los ríos”, por darse en las cercanías de los ríos y lagos. Lo causa un parásito, un gusano. La hembra puede vivir acantonada en el cuerpo humano hasta 12 años, produciendo millones de microfilarias que invaden toda la piel y los ojos. En Africa había en 1997 aproximadamente 18 millones de personas afectadas por esta enfermedad, la mayoría de ellas en países del Africa negra central. En estos paises, alrededor de 600.000 personas están ciegas debido a la oncocerquiasis, y alrededor del 80% de la población tiene el gusano en la piel con molestias como picores y quemazón. La lucha emprendida por las autoridades locales con ayuda de la OMS, a base del control de plagas y del tratamiento masivo con ivermectina esta dando frutos muy positivos, estimándose que incluso para el año 2030 pueda darse por prácticamente controlada la enfermedad.
La filariasis es la infección crónica por filarias o gusanos tropicales. Hay muchos tipos de filarias, la más conocida es la Loa Loa. Es una infección endémica del Africa Central y del Oeste. El parásito se transmite al hombre a través de una mosca, la Chrysops. El gusano puede encontrase en la piel y en el ojo, típicamente debajo de la conjuntiva, debiéndose realizar una intervención quirúrgica generalmente para extraerlo. También es típica una diseminación generalizada de microfilarias por todo el cuerpo, por lo que se necesita también tomar medicinas como el Hetrazan durante un largo periodo de tiempo para curar al paciente. Una variante menor de esta enfermedad puede transmitirse en España y otras áreas del mediterráneo a través de la picadura de un mosquito, aunque son casos excepcionales.
La toxoplasmosis congénita puede causar ceguera o alteraciones graves de la visión. Se debe a la infección de la retina por un protozoo llamado Toxoplasma Gondii. Más raramente puede también infectar el cerebro de los fetos y producir afectación cerebral. El protozoo se transmite de madres a hijos a través de la placenta, pero también puede infectarse comiendo carnes poco cocinadas. La incidencia de toxoplamosis ocular es también más elevada en el trópico, aunque también se puede dar en países desarrollados de la cuenca mediterránea.
Otra enfermedad infecciosa que afecta a los ojos típica de áreas tropicales puede ser la leptospirosis, debida a la infección de humanos desde roedores y otros animales salvajes. La enfermedad puede ser mortal si hay afectación del hígado y riñones. Los ojos suelen presentar una inflamación intraocular. La enfermedad tiene cura con antibióticos y los ojos pueden generalmente salvarse sin secuelas con el tratamiento adecuado.
La esquistosomiasis afecta a más de 250 millones de personas en Africa y Asia. Es una enfermedad infecciosa frecuente pues en el trópico, aunque los problemas oculares asociados son generalmente raros. De tener afectación ocular, consistiría en inflamaciones crónicas en los ojos. En España, se debe sospechar en pacientes que tengan diarreas crónicas y afectación ocular y que hallan viajado a países tropicales, aunque hallan pasado años desde su visita a el trópico.
Las infecciones por virus con afectación ocular típicas de zonas tropicales también son importantes. Por ejemplo, el virus HTLV-1 puede producir infección ocular, con sequedad ocular e inflamación corneal e intraocular. La fiebre del dengue es otra infección vírica transmitida por un mosquito, endémica de zonas de Africa y Asia. Aunque raramente afecta a los ojos, puede producir hemorragias retinianas con disminución de la visión.
Por último, no debemos sólo asustarnos por todas las amenazas que el trópico nos pueda deparar. Si estamos pensando ir a esas zonas, podemos ir seguros si nos preparamos un poco antes de salir, incluso con niños pequeños. Debemos, especialmente los niños, ser vacunados siguiendo las recomendaciones según el país a visitar, teniendo en cuenta la edad, la duración del viaje, el destino y el propósito del viaje. Debemos llevarnos un botiquín de primeros auxilios con termómetro, vendas, desinfectantes y medicación indispensable (agentes anti-malaria, antipiréticos, soluciones hidratantes, crema solar, antieméticos, suero fisiológico para uso ocular). La protección con cloroquina contra la malaria es importante en ciertas zonas, aunque a veces existen resistencias y es necesario tomar proguanil. Hay que evitar en lo posible heridas cutáneas, roces, mantener la piel seca y limpia, tratando cualquier herida. Usar protección solar, sobre todo en los niños. También debemos usar repelentes contra insectos, redes anti mosquito y gafas de sol. Debemos limpiarnos bien las manos antes de manipular los alimentos. Los alimentos deben estar bien cocinados, las verduras bien enjuagadas, las bebidas embotelladas, incluida el agua. Estas medidas son generalmente suficientes para viajar tranquilos a las bellas zonas tropicales y no preocuparnos en exceso ante la multitud de posibles infecciones, en parte mencionadas en este artículo.
Situaciones de URGENCIA OFTALMOLOGICA Consejos para paliar los daños oculares mientras se pone en manos del oftalmólogo.
Le ha salpicado un producto químico, lejía, aceite caliente, tierra, agua sucia, etc. Se trata de una situación de gravedad, puede perder definitivamente su visión Un lavado abundante puede salvar la vista para siempre! Se debe realizar una limpieza a fondo, con los párpados abiertos para que el agua llegue bien a todos los sitios. Utilizar agua limpia abundante durante más de 10 minutos y si se vieran restos del producto retirarlo para que no continúe irritando o contaminando la zona, pero no tiene porque verse nada y ser igualmente grave Dirigirse con urgencia al centro medico más próximo. Golpes y/o partículas introducidas dentro del ojo. Son situaciones muy frecuentes que suelen provocar visión borrosa y sensación de tener algo dentro del ojo. Generalmente no se producen complicaciones graves. Se debe ¡ no tocar el ojo lesionado ! y llevarlo a un centro donde puedan explorar y retirar las partículas con garantía. De otro modo se pueden provocar lesiones peores Pérdida o disminución de la Visión Cuando esto ocurre de forma brusca es una urgencia que debe ser valorada lo antes posible por un oftalmólogo.
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