¿Tiene riesgos la intervención con láser? PDF Imprimir E-mail
  • La complicación más grave es la infección. Según un meta-análisis realizado en Estados Unidos, una de cada 2.900 intervenciones tienen una infección. Nosotros tenemos una experiencia de más de 60.000 intervenciones y no hemos padecido ninguna infección.
  • Alrededor de una de cada 1.000 intervenciones –las cifras publicadas son muy variables y obtenidas de series con pocos casos- podrían complicarse con deformidades de la córnea que deterioran la visión y requieren lentillas semi-rígidas u otras intervenciones. Según nuestra experiencia, hemos tenido una de cada 9.000 intervenciones.
  • Con la última tecnología, de cada 100 intervenciones, sólo dos precisan un retoque o segunda aplicación de láser en los primeros meses.
  • Un tiempo variable después de la intervención se altera la calidad de la lágrima. La mayoría de las personas operadas no lo notan. Las mujeres mayores son las que con más frecuencia lo manifiestan en forma de borrosidad fluctuante, sensación de arenilla.... y dura un tiempo variable entre nada y los primeros meses.
  • Podría notarse peor visión en la noche que en el día. Actualmente este síntoma es prácticamente inexistente si la técnica utilizada es la adecuada a las características del ojo a intervenir.
  • La agudeza visual después de la intervención puede ser ligeramente diferente a la que tenía con la mejor graduación antes de operarse. Es más frecuente ganar que perder agudeza visual.